Month: July 2018

Asuntos PRImordiales

Un cambio de letras no es un cambio de comportamiento.

“Y puedo cambiarte el nombre, pero no cambio la historia, te llames como te llames, para mi tu eres el PRI”, así le cambiaremos por esta ocasión la letra a la tan famosa canción de Joan Sebastian, y es que el Partido Revolucionario Institucional ha decidido analizar la posibilidad de un cambio de nombre, esto, en palabras de su actual dirigente nacional Claudia Ruiz Massieu, como parte del proceso de reflexión del Partido tras el resultado que obtuvieron el pasado 1 de julio.

Tenemos años escuchando el análisis, la autocrítica y los buenos deseos de los diferentes partidos cada vez que termina la elección y no obtienen los resultados esperados, sin embargo en eso queda, y los “cambios” y “renovaciones” que tanto pregonan jamás los vemos reflejados.

La fórmula no es complicada, ni mágica, es arreglar asuntos primordiales que han quedado en el baúl de los recuerdos de algunos y en los empolvados estatutos de otros, pero que siguen latentes en la memoria y exigencia de muchas que seguimos buscando y luchando por la política de nosotras, las personas.

Lo que demandamos no es un cambio de siglas, son partidos que ofrezcan representantes que cuando los ciudadanos de pie toquemos la puerta, se abra y se utilice la mano para extenderla y trabajar en conjunto, y no para dar un par de palmadas en la espalda.

Partidos que vivan de cumplir con el interés común y no de cuotas de poder, y eso es tan sencillo de arreglar como voltear a ver las filas de inclusive su misma militancia y apostar por el mejor preparado, y no por al que más favores se le deba.

Partidos que dejen de gritar con sus acciones su necesidad y sed por el poder, y prediquen con su ejemplo atendiendo los cientos de asuntos y promesas pendientes que tienen con las personas, y así, sin importar el nombre, y sea el partido que sea, la confianza se irá recobrando.

Y la lista puede seguir y esta columna volverse más larga de lo debido, sin embargo sería redundar en temas que tienen años sobre la mesa, que todos saben pero nadie atiende, y que ahora un cambio de letras serán su propia revolución.

Recurrente aferración

Cuando en lo público el servicio se vuelve negocio, el interés común queda en el olvido.

El pasado primero de julio no nada más definimos quiénes nos representarán en la Cámara Baja, Alta, en algunos Estados a los Congresos Estatales, Gobernadores y en común a nuestro máximo representante, el Presidente de la Nación; también definimos la existencia o inexistencia de aquellas fuerzas políticas que por desgracia en sus estatutos y declaración de principios trabajan de una manera, y en la práctica trabajan de otra.

Tres por ciento, sólo tres puntos porcentuales, y no del total del padrón electoral (como sí lo hacen para determinar su presupuesto pues así la fórmula sí les genera mayor ingreso), sino del total de la votación válida emitida de alguna de las elecciones en proceso es lo que nuestra Constitución determina para que la existencia de un partido político siga. En estas elecciones dos de los ocho partidos nacionales quedaron fuera del juego de nuestra democracia al no cumplir dicho requisito, demostrando así su falta de representación y razón de ser.

En la elección presidencial, de acuerdo con los cómputos distritales ya concluidos, el Partido Nueva Alianza (PANAL) obtuvo el 0.9913% de los votos; en la elección de diputados federales, 2,47%, y en la de senadores, 2.30%.

En el caso del Partido Encuentro Social (PES), en la elección presidencial obtuvo 2.7% de los votos; en la de diputados, 2.40%, y en la de senadores, 2.32%.

En lugar de impugnar y luchar por seguir obteniendo presupuesto público (como actualmente está sucediendo), es tiempo de que nos demuestren a la ciudadanía, si es que así lo es, que su existencia es por convicción y cariño en incentivar y construir participación ciudadana, que son una verdadera propuesta.Y si hay algo de lo que como sociedad civil organizada nos hemos percatado, es que para construir no hace falta erario, hace falta que no gane la codicia y situar la política al alcance de todos y todas.

Así que estimados partidos, tanto nacionales como locales, vayan dejando atrás la aferración y acepten y entiendan que seguiremos luchando porque la política, que nos pertenece a todos, no quede en manos de unos cuantos, sino el destino actual del PANAL y el PES, poco a poco se verá reflejado en cada uno de los existentes.

PD: Que cada partido político reciba erario acorde a su trabajo y resultados, no por mera existencia, no por negocio, de eso recordamos trata la iniciativa ciudadana #SinVotoNoHayDinero, que sigue en el olvido del Congreso de Baja California, más no de la ciudadanía bajacaliforniana, que es a la que se tiene que representar.

¿Unos cuantos ciudadanos o unos cuantos diputados?

“Unos cuantos ciudadanos”, así nos describe uno de nuestros legisladores del Congreso del Estado a todas las personas que queremos reducir el financiamiento a los partidos políticos.

En días pasados obtuvimos una sentencia favorable en el amparo de #SinVotoNoHayDinero, algo sin precedentes que marca la pauta y la ruta para que ninguna otra iniciativa ciudadana se quede sin trámite legislativo o como coloquialmente se conoce, en “la congeladora”.

El amparo le ordena al Congreso que dé respuesta a la iniciativa y a la solicitud de trámite (su admisión y dictaminación). Nuestros diputados aducen en declaraciones que esto ya fue realizado, pero cabe señalar que después de diez meses el congreso no nos ha podido dar una respuesta oficial, formal ni legal en relación a la procedencia o improcedencia de la iniciativa ciudadana #SinVotoNoHayDinero, todo ha sido de forma extraoficial.

Tan es así, que en el juicio de amparo no acreditaron que se haya dictaminado o se haya sometido a trámite siquiera, por lo que se declaró procedente.

Puntualmente, de forma legal no tenemos el dictamen que refiere.

Somos conscientes de que la respuesta que dé el Congreso está sujeta a su potestad, una vez más, a voluntad de los diputados, sin embargo eso no quita que insistiremos en que realicen su trabajo como es debido, y de que estaremos atentos en sus posturas finales.

Así que aclarada la situación, más que “unos cuantos ciudadanos”, yo diría que son “unos cuantos diputados” los que todavía no entienden que estamos en una nueva etapa de participación donde las personas estamos y seguiremos más de cerca. Entendemos sus miedos y renuencia, pues están acostumbrados a ser ellos, sin la ciudadanía, quienes decidan y siempre bajo sus intereses personales. Sin embargo no permitiremos sigan trabajando a puerta cerrada, sin transparencia y sin apertura a la ciudadanía.

Es lamentable que aquellos que ante cámaras se lamentan de la “poca” o “nula” participación, sean los mismos que quieran venir a desacreditar el trabajo de los ciudadanos, de las personas que utilizamos los mecanismos de participación ciudadana, cuando les recordamos nosotros siempre estaremos con el ánimo de construir, no de destruir.

PD: Cabe recordar que la iniciativa fue turnada a las Comisiones de Reforma del Estado y Jurisdiccional y Gobernación, Legislación y Puntos Constitucionales, una presidida por Bernardo Padilla Muñoz, y otra por Andrés de la Rosa Anaya.

El poder de la ciudadanía

Hagas lo que hagas, aquí sí pasa, y pasa mucho. Sabemos que es tardado, pero hoy más que nunca nos queda claro que los cambios no se dan de un día para otro, y que con paciencia, determinación y cariño podemos lograr grandes cosas.

El 16 de enero del presente interpusimos un amparo ante el Poder Judicial de la Federación con motivo de que este mismo obligara al Congreso del Estado de Baja California a dar trámite legislativo y sacar de la congeladora a la iniciativa ciudadana que presentamos desde el 12 de Septiembre del 2017: “SinVotoNoHayDinero”.

Para dar el resolutivo se tenía que llevar a cabo una audiencia, y para que una audiencia se realice las partes tienen que contestar en tiempo y forma al cuestionamiento de la autoridad, de no ser así las audiencias se difieren, se recorren fecha tras fecha hasta que todo esté en orden y la autoridad pueda con toda la evidencia tomar su decisión.

Dicho lo anterior, Congreso del Estado tenía que responder en tiempo para que el juez tomara la decisión, y ahí fue el detalle, pues con la agilidad con la que el mismo se maneja fueron múltiples las ocasiones en las que debido a sus respuestas tardías, el amparo se fue atrasando mes con mes desde enero.

Sin embargo la espera valió la pena, el pasado día jueves 05 de Julio el Poder Judicial de la Federación declaró procedente el amparo: “La Justicia de la Unión ampara y protege a los inicialistas, contra los actos que reclamó a las autoridades responsables”, obligando ahora al Congreso a ni más ni menos que hacer su trabajo.

Es común escuchar que por más que tenemos tres poderes (legislativo, ejecutivo y judicial) que deben ejercer como contrapeso uno del otro, los intereses políticos se interponen ante cualquier decisión y no se obtiene el apoyo de las instancias correspondientes para hacer justicia. Pero ese jueves, vimos un contrapeso histórico en nuestra Nación, uno el cuál servirá como precedente para que ninguna otra iniciativa ciudadana quede congelada sólo porque a nuestros legisladores no les interesa o no les conviene hacerla una realidad, ese jueves, vimos el poder que nuestra República puede ejercer.

Y estimado Congreso del Estado de Baja California, demuestren su ética y profesionalismo y no impugnen la decisión tomada por el juez, los invitamos a que tengan el valor de demostrarnos que podemos volver a confiar en ustedes, que podemos caminar juntos para demostrar quiénes somos: un Estado fuerte, con un gran provenir y que a través de este binomio de colaboración entre sociedad y gobierno trabajaremos para el beneficio de estas y las futuras generaciones.

No vamos solos

La política se rescata poniéndola al alcance de todos y todas.

Es inaceptable ver cómo generación tras generación se va incrementando la percepción de la política como sucia, corrupta e irreparable.

Y es entendible, pues la vieja y obstinada clase política se ha dedicado a excluir, a proteger sus privilegios y a querer que nos olvidemos que es a nosotros a quienes tienen que representar. Se ha dedicado a hacernos pensar que la política es para unos cuántos, y por desgracia, por años, muchos lo hemos creído.

Sin embargo ha llegado el momento de informar, de participar y de construir en colectivo. De encontrar y descubrir que no es de clases, es de personas. De canalizar el hartazgo, repudio y rechazo de lo vivido, a demostrar con diálogo y ejemplo que nuestras expectativas se pueden desarrollar.

Demostremos que no vamos solos, sino que somos muchos, y cada vez más, los que con convicción y cariño, seguiremos impulsando y trabajando en conjunto en las decisiones de nuestro Estado, los que no caeremos en el error de creer que nuestra responsabilidad termina depositando el voto en la urna y que no permitiremos que a los representantes electos se les deje siquiera pensar que su trabajo culmina ganando las elecciones.

Dejemos atrás lo que nos han contado y atrevámonos a ser nosotros los causantes del México anhelado. Perdamos el miedo de salir a la calle a construir y encaminar a las actuales y nuevas generaciones en la formación de ciudadanos demostrando que aquí, hagamos lo que hagamos, sí pasa, y pasa mucho.

Construyamos una política en donde encontrarte con un candidato, servidor público o representante popular no sea motivo de desagrado o desencuentro, sino de confianza en saber que están trabajando por un mismo fin que es el desarrollo de nuestra nación.

Construyamos la política romántica y alegre en la que algunos ya no creen. Una política austera e integral en donde quepamos todos y todas.

Construyamos la política de nosotras, las personas.

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