Cuando en lo público el servicio se vuelve negocio, el interés común queda en el olvido.

El pasado primero de julio no nada más definimos quiénes nos representarán en la Cámara Baja, Alta, en algunos Estados a los Congresos Estatales, Gobernadores y en común a nuestro máximo representante, el Presidente de la Nación; también definimos la existencia o inexistencia de aquellas fuerzas políticas que por desgracia en sus estatutos y declaración de principios trabajan de una manera, y en la práctica trabajan de otra.

Tres por ciento, sólo tres puntos porcentuales, y no del total del padrón electoral (como sí lo hacen para determinar su presupuesto pues así la fórmula sí les genera mayor ingreso), sino del total de la votación válida emitida de alguna de las elecciones en proceso es lo que nuestra Constitución determina para que la existencia de un partido político siga. En estas elecciones dos de los ocho partidos nacionales quedaron fuera del juego de nuestra democracia al no cumplir dicho requisito, demostrando así su falta de representación y razón de ser.

En la elección presidencial, de acuerdo con los cómputos distritales ya concluidos, el Partido Nueva Alianza (PANAL) obtuvo el 0.9913% de los votos; en la elección de diputados federales, 2,47%, y en la de senadores, 2.30%.

En el caso del Partido Encuentro Social (PES), en la elección presidencial obtuvo 2.7% de los votos; en la de diputados, 2.40%, y en la de senadores, 2.32%.

En lugar de impugnar y luchar por seguir obteniendo presupuesto público (como actualmente está sucediendo), es tiempo de que nos demuestren a la ciudadanía, si es que así lo es, que su existencia es por convicción y cariño en incentivar y construir participación ciudadana, que son una verdadera propuesta.Y si hay algo de lo que como sociedad civil organizada nos hemos percatado, es que para construir no hace falta erario, hace falta que no gane la codicia y situar la política al alcance de todos y todas.

Así que estimados partidos, tanto nacionales como locales, vayan dejando atrás la aferración y acepten y entiendan que seguiremos luchando porque la política, que nos pertenece a todos, no quede en manos de unos cuantos, sino el destino actual del PANAL y el PES, poco a poco se verá reflejado en cada uno de los existentes.

PD: Que cada partido político reciba erario acorde a su trabajo y resultados, no por mera existencia, no por negocio, de eso recordamos trata la iniciativa ciudadana #SinVotoNoHayDinero, que sigue en el olvido del Congreso de Baja California, más no de la ciudadanía bajacaliforniana, que es a la que se tiene que representar.

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