“Jóvenes, haced política. Porque si no lo hacéis, alguien lo hará por vosotros. Y probablemente, contra vosotros”.

Hoy en día tenemos dos opciones, seguir fomentando a nuestras futuras generaciones que la política es corrupción, guerra sucia e impunidad, o demostrarles el verdadero significado de la política, lo que el trabajo en equipo y la voluntad pueden realizar, el resultado por seguir nuestros ideales y descubrir la capacidad de las personas y lo que pueden alcanzar al descubrir sus talentos y ejercerlos por el bien de la comunidad.

Son varias ya las ocasiones en que un grupo de jóvenes hemos tenido la oportunidad de platicar en diferentes preparatorias, universidades y con grupos de la sociedad civil, de tanto lo que se ha realizado, como lo más importante, lo que viene por desarrollar y lo que cada una de nosotras, las personas, podemos hacer en lo individual para nuestro desarrollo, con el fin de recuperar la política de nuestra Entidad.

Replicar y multiplicar las acciones de lo que genera una política hecha con alegría y cariño, enseñar a nuestras autoridades, con el ejemplo, que la palabra y la acción deben de ser congruentes con el discurso, con el fin de recuperar la confianza y ganas de participar de las personas.

De “lo mal que están las cosas” podemos hablar horas y se nos seguirán pasando los años, pues no nos cabe duda que desgraciadamente cada uno de nosotros hemos sido víctima de una historia de corrupción, sin embargo los jóvenes sabemos lo que nos han hecho creer que es la política pero también sabemos que la podemos recuperar, que la podemos ejercer y demostrar que podemos revertir el lastre de corrupción que se nos ha heredado.

Ni la política ni la juventud están perdidas, a ambas hay que darles un motivo por el qué esforzarse y descubrir su pasión. Dejemos atrás lo que nos han contado y atrevámonos a ser nosotros los causantes del México anhelado. Perdamos el miedo de salir a la calle a construir y encaminar a las actuales y nuevas generaciones en la formación de ciudadanos demostrando que aquí, hagamos lo que hagamos, y porque lo estamos haciendo, sí pasa, y pasará mucho.

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