Cuando una persona decide participar en política, existen diferentes muros que se van interponiendo en el camino, logrando que en vez de que la misma siga, participe y aporte algo a su comunidad, opte por alejarse y no nada más con un sentimiento de decepción, sino de hasta repugnancia.

Nos hemos acostumbrado a que los muros existen, a que el costo de participar en política es muy alto, pues o tienes que tener influencias en las “altas esferas”, tienes que tener una gran cantidad de dinero, o tienes que dedicar tu vida entera en estar dentro de la política. Para poder llegar a ser una persona que tome decisiones y ver ejercer tus ideas y proyectos, tienes que afiliarte a un partido político, poco a poco ir escalando en bajo perfil, y tal vez, un día, podrás tener un lugar en la mesa.

El modelo de ejercer la política está diseñado para que le debas tu puesto a un grupo político y no a las personas que representas, sin embargo, las cosas no tienen por qué ser así, las personas que estamos entusiasmadas por participar, con proyectos en mano y con todo el deseo de ver prosperar nuestro Estado, ya no tenemos porqué seguir un modelo de política diseñado hace cientos de años, tenemos que renovar y rediseñar, a través de la tecnología, la manera en que ejercemos nuestra democracia: “Somos ciudadanos del siglo XXI, haciendo nuestro mejor esfuerzo por interactuar con instituciones diseñadas en el siglo XIX, que están basadas en una tecnología del siglo XV”.

La democracia no trata de una competencia cada cierto tiempo, de una lucha de poder que sólo escucha y deja participar cada par de años, sino trata de una participación ciudadana constante, de un sano debate público de ideas en donde todos podamos participar en la toma de decisiones de nuestros representantes. Para ello, no sólo se tiene que tener la voluntad de abrirnos las puertas a las personas, sino de un trabajo de ciudadanización de la información, pues el lenguaje que se utiliza está cifrado para el entendimiento de unos pocos, está hecho para abogados por abogados, dejando fuera de opinión a gran parte de la ciudadanía.

En una época en donde las barreras de comunicación para comunicarnos a diferentes partes del mundo son inexistentes, no podemos permitir que éstas mismas sí existan para comunicarnos entre nosotros, y que siga existiendo esta brecha entre sociedad y gobierno.

Nuestro sistema político se mantiene igual por los últimos 200 años, es un sistema donde podemos elegir autoridades, pero nos mantienen completamente alejadas, pero nosotras ya no somos las mismas, somos personas con ideas, motivadas a participar y derribar los muros que nos quieran interponer para hacer el cambio que queremos ver, personas que ya no vamos a permitir que lleguen políticos que sus decisiones sean viciadas por pocos, y no para el beneficio de muchos, de nosotras, las personas.

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