Author: Fernanda Flores

Muerte Silenciosa

¿Se imaginan que respirar pudiera matarnos? En Mexicali ya sucede. Noticia vieja es que nuestra ciudad se encuentra dentro de las más contaminadas del mundo, noticia nueva que aún estamos esperando son las acciones a tomar para revertir los daños a la salud que este nivel de contaminación ha y sigue ocasionando.

Por desgracia el tan mencionado “Es que…” llega a la boca de muchas de las autoridades competentes cuando se habla de este asunto, pues como todo tema polémico, es más fácil rebotar la responsabilidad hacia la dependencia de a lado, y entre que se ponen de acuerdo o no, la muerte de cientos de personas a causa de la falta de medidas para mejorar la calidad del aire sigue incrementando.

La lucha por mejorar nuestra calidad del aire no es nueva, tiene años siendo un tema central en diversos grupos del sector empresarial y de la sociedad civil, los cuales por desgracia con todo y estudios sustentados no se han podido concretar las acciones recomendadas, pues o nunca hay presupuesto, o no hay interés en ejecutarlas por no dar resultados a corto plazo.

Sin embargo no se trata de la búsqueda de culpables, pues ni siquiera para eso estamos a tiempo, sino de llevar a cabo las acciones para combatir una muerte silenciosa que sin darnos cuenta, habita en cada uno de los mexicalenses.

Ya no nos encontramos en un estado de prevención, pues la contaminación por polvo pasó de ser dañina a peligrosa en nuestra ciudad, y es lamentable que siga existiendo el rebote de responsabilidades entre dependencias pero no de información hacia las personas con las medidas que en lo individual y colectivo podemos llevar a cabo.

“No le demos respiro a la contaminación”, es el lema de la campaña de Respira Mexicali que pueden encontrar en redes sociales, la cual proviene de la sociedad civil organizada y que viene con el interés de que en conjunto, sociedad civil y gobierno, realicemos un binomio de colaboración para más que prevenir, salvar las vidas y resguardar la calidad de vida de los cachanillas.

Basta con voltear a ver en nuestra misma familia para identificar que existe una persona con un problema de salud ocasionado por la mala calidad del aire que todos los días respiramos, y que es cuestión de tiempo para que estas enfermedades dupliquen sus víctimas.

Así que por nuestra parte, las personas estamos listas, con el ánimo en el corazón y la evidencia en la mano para darle marcha atrás a las muertes que sí podemos evitar, y esperamos nuestras autoridades también lo estén.

Ayuda social personalizada

Los Congresos locales, mínimo en teoría, existen para legislar, fiscalizar y ser un contrapeso del poder ejecutivo de cada uno de los Estados.

Para desgracia de muchos y beneficio de pocos, hace muchos años se añadió una cuarta actividad, la ayuda social, y es que sin importar que existan las dependencias especializadas para realizar dicha actividad, como lo es Desarrollo Social, a los legisladores se les hizo conveniente abrir una partida dentro de sus presupuestos para dicha labor, que pasó a ser, para muchos hoy en día, la principal actividad de sus funciones.

Para pasar a ser un servidor público con reconocimiento social basta con cumplir el cometido constitucional e incluir a las personas en las decisiones para lograr lo mejor para la comunidad, sin embargo desgraciadamente para eso se necesita completa autonomía, condición de la que no muchos pueden presumir, pues o deben los puestos a un partido o a un mayor mandatario. Así que volviendo con nuestros legisladores, a falta de buen desempeño dentro de sus principales funciones, como lo son propuestas innovadoras y útiles en materia legislativa, había que buscar el cómo salir en la foto para no descuidar su imagen y seguir haciendo campaña “para las próximas”.

Auxiliar a la ciudadanía mediante apoyos sociales en definitiva no es malo, pero para eso existen las dependencias especializadas para dicha actividad, y si además le sumamos que dejan de lado su trabajo principal para ejercer dicha función y que lo que otorgan incluye nombres, imágenes, voces y símbolos que implican promoción personalizada se convierte en una falta de ética y respeto.

Las personas no tenemos por qué estar pagando la reelección ni precampañas de nuestros legisladores, eso se gana demostrando el cumplimiento de sus principales funciones, aunque les cueste más trabajo. Existe un sobregasto por parte de nuestros legisladores locales, y es que no sólo perciben presupuesto para ayuda social, sino también para sus módulos de atención ciudadana y por comisión que presiden, esto además, claro, de su sueldo como legisladores, dicho sea de paso, bastante elevado si tomamos en cuenta su desempeño.

Es que no hay presupuesto

Hay dos tipos de personas: las que todo lo quieren arreglar con dinero pues sin este no saben mover un dedo, y las que saben que a través del trabajo en equipo, alianzas, esfuerzo y mucha pasión por lograr el objetivo se pueden hacer las cosas realidad.

“Es que no hay presupuesto”, pareciera es la frase favorita de un sin fin de funcionarios cuando es momento de estar frente a cámara y justificar su falta de resultados.

Sabemos de antemano que no hay presupuesto que alcance para cubrir todas las necesidades de nuestro país, pero de acomodarse en la silla esperando recurso a buscar el cómo sí a través de la integración y apoyo de la ciudadanía, existe una brecha muy grande.

Quienes hemos trabajado de manera voluntaria por años, sabemos que sin voluntad, ningún presupuesto alcanzará para ningún proyecto, y que cuando un funcionario no es capaz de ser transparente intentará cerrarle lo más posible las puertas a las personas, pues trabajar en conjunto implicaría tanto abrir los libros, como compartir el crédito.

Así que la fórmula es sencilla, cada vez que volvamos a escuchar la justificación de falta de presupuesto, preguntemos primero a qué otros medios requirieron, pues el sólo depender del erario nos queda claro no brinda resultados.

Es tiempo de que recuperemos los espacios públicos, que perdamos el miedo de volver a salir a la calle, conocernos, trabajar en conjunto y demostrar que somos una sociedad civil organizada que no necesita de un presupuesto ni de la autorización de nadie para salir adelante, es tiempo de demostrarle a una clase política anticuada que somos nosotras, las personas, las que juntas, con voluntad, recuperaremos el rumbo y dirección de nuestro país.

Seamos un bosque

¿Es posible rescatar nuestra sociedad, organizarnos y lograr grandes cosas? pregunta que por desgracia pareciera cada día es más frecuente.

En palabras de mi tatarabuelo, pionero de nuestra ciudad de Mexicali: “es importante el que se plante un árbol o se eche una semilla; al cabo del tiempo, esos árboles formarán un bosque de conocimientos y esas plantas transformarán un cultivo de saberes, que son los que nos proporcionan una buena sombra para cobijarnos o el necesario alimento para crecer como personas y como familia”.

Queda en nosotros que nuestras palabras siembren semillas y nuestras acciones las conserven, que el espíritu de construir un bosque alto y fuerte jamás se apague, que con alegría y voluntad recuperemos la paz, la política y el futuro de nuestro Estado.

Es emocionante saber que nosotras, las personas, tenemos la capacidad de construir un bosque lleno de conocimiento e ideas, y aunque algunos no les guste, y uno que otro nos quiera talar, siempre habrá un buen tronco a el lado que nos pueda sostener.

No hay día que no nos encontremos con personas que desde su espacio buscan conservar su comunidad, y que a través de sus acciones, nos hacen seguir creyendo en la humanidad, así que jamás dejemos de buscar y de sembrar, pues siempre habrá una persona con el ímpetu de construir en conjunto, de formar un bosque en donde quepamos todos y todas, de sembrar un bosque que coseche la política que nos represente a nosotras, las personas.

Así que más que preguntar si es posible rescatarnos como sociedad, la pregunta correcta es en qué parte del bosque estás dispuesto a sembrar y qué clase de bosque queremos ser.

Curiosas intenciones

Te iba a dar libertad, pero mejor yo te mantengo para que no muerdas la mano que te da de comer; así las cosas entre nuestro Congreso del Estado y el Sistema Estatal Anticorrupción.

Horas, que se convirtieron en días, semanas y meses fueron los que se invirtieron en las mesas redactoras por parte de diversas organizaciones de la sociedad civil para dar forma al Sistema Estatal Anticorrupción y rescatar puntos clave para construir un sistema que de verdad sancione, y no sea, como se es costumbre, mera simulación.

Autonomía Presupuestal al Tribunal Federal de Justicia Administrativa, fue uno de los puntos por los que más se luchó por obtener en esa mesa y que se logró, pues también viene previsto desde el Sistema Nacional Anticorrupción y no es nada del otro mundo, bastante lógico es que se realice para que ninguna presión del Presidente de la República o en el caso de los Estados del Gobernador ante un Tribunal que es el que va a revisar y en su caso sancionar los actos administrativos de corrupción.

Pero ni un año dejaron que nos durara el gusto, pues el pasado 13 de septiembre se presentó una iniciativa que busca, en pocas palabras, que el presupuesto y las finanzas del mencionado Tribunal pasen primero por el escáner del Gobernador en turno a través de la Secretaría de Planeación y Finanzas.

No sé qué es peor, que nuestros legisladores de verdad no entiendan la razón de ser de las cosas (o no las quieran entender), o que estén tan preocupados porque sí tengamos un Sistema Estatal Anticorrupción que sirva y se descubran varias situaciones.

Dejo para conocimiento del lector parte del artículo 55 de la Constitución de Baja California, y que por curiosas intenciones quiere ser modificado por nuestro Congreso del Estado: “El Tribunal Estatal de Justicia Administrativa tendrá el carácter de órgano constitucional autónomo, y contará con plena autonomía jurisdiccional, administrativa, financiera y presupuestal e independencia en sus decisiones para el dictado de sus fallos”.

¿Y qué diputado fue el que presentó dicha iniciativa para dar reversa a este artículo? Es lo de menos, pues la responsabilidad es compartida si los demás no se manifiestan en contra.

PD: Estemos atentos, pues sería una pena que la ética desapareciera del diccionario y por curiosidades del destino de repente tengamos un Comité de Participación Ciudadana del Sistema Estatal Anticorrupción con presupuesto o partidas de aquellos que debe vigilar.

Frustración Acumulada

El cansancio, hartazgo, deserción de la exigencia y repudio a la política es la mayor apuesta y deseado logro de cualquier corrupto.

“Yo no me meto a la política, eso es para los rateros”, frase común en la sociedad mexicana que cuesta más de lo que nos podamos imaginar. Y es que es entendible, pues después de tanto desvío y descaro de algunos, ganas no es exactamente lo que nos queda de participar, y es que además es común que cuando nos animamos y sí participamos, nuestras aportaciones, como cientos de fructíferas iniciativas y propuestas, quedan empolvadas en cajón.

Foros, conversatorios, conferencias, la lista es larga de las actividades que se realizan, cuando por ejemplo, se quiere hacer una reforma de ley, para invitar a la ciudadanía a que participe, que aporte sus ideas y su expertis y se nutra la propuesta con el objetivo de generar las mejores políticas públicas para nuestras entidades. Sin embargo, creo que está demás decir que en su mayoría dichas actividades no terminan siendo más que justificaciones de presupuesto y cientos de fotos para el informe anual, además, y el punto más descarado a mi punto de vista, para poder acreditarse el haber involucrado ciudadanía y haber pretendido que sus planteamientos fueron tomados en cuenta.

Es común que se presente el síntoma de frustración acumulada después de vivir tanto lo mencionado como otras situaciones que ocurren, sin embargo la solución no es desistir, pues no conozco un logro que se haya obtenido al dejar de intentarlo. La solución para hacernos escuchar y hacer valer nuestras ideas, es el trabajo en conjunto, el empate de ideas, construcción y desarrollo de proyectos entre nosotras, las personas que nos gusta la verdadera política, aquella que se hace con amor y con carácter, no la que se hace con ambición y codicia.

Sigamos impulsando por tener un parlamento abierto, donde las ideas de las personas no sean para justificar actividades, sino para construir a nuestra Entidad.

Luz de cada rincón

Ciudad cálida de tierra y de gente, palabras que nunca olvidaré cuando me explicaron el significado del escudo de Mexicali.

Un desierto con un valle próspero cubierto de oro blanco, resguardado por un gigante llamado centinela, ocupado por gente con un singular carácter hospitalario y tranquilo para salir a practicar deporte con todos los de la colonia. Así es como muchos aún recuerdan nuestro municipio, y como muchos otros no queremos que se olvide.

Entendemos que “los tiempos han cambiado”, hasta los jóvenes repetimos mucho dicha frase, que la tecnología nos ha modernizado y facilitado muchas prácticas, que las costumbres evolucionan y que la tolerancia aumenta, pero los valores, el respeto hacia nuestra tierra y a los que nos rodean, no está en discusión de cambio.

La responsabilidad de involucrarnos en las decisiones de nuestro Estado, de inculcar el deporte y la cultura en nuestros niños y jóvenes, pero sobre todo los valores del ayer y el ahora son temas que no se construyen solos ni que nadie vendrá a construirlos por nosotros, así que demostremos lo que una sociedad civil organizada puede lograr, lo que la voluntad de muchos puede alcanzar por la convicción de que nada está perdido, y todo está en nuestras manos. Reconstruyamos el tiempo y crezcamos en un Mexicali en donde la calidez humana sea aún más grande que la del clima que nos arropa.

Encendamos la luz de las personas en cada rincón de las calles, vivamos con la tranquilidad de sentirnos en comunidad y estar protegidos de todo aquél que piense pueda apagar la fuerza de nosotras, las personas que todavía creemos y lucharemos por el Mexicali que muchos una vez lucharon por forjar.

PD: Esta columna es dedicada a todos aquellos pioneros a los que debemos nuestra hermosa ciudad, en especial a Héctor Pradis “El Capullo”, una luz que hace poco se apagó pero que brillará por siempre en cada rincón del Mexicali que su padre ayudó a forjar, y que por mucho tiempo tuve el honor de llamarlo “papi”, mi bisabuelo.

Exigencia

Valor temido por muchos, y bien aprovechado por pocos.

“No digas nada, que después te va peor”, es una de las tantas frases con las que desgraciadamente muchas generaciones han crecido y adoptado como propias con aquello que compete a la exigencia a nuestras autoridades públicas.

Y es que en un mundo de ayer en donde los medios de comunicación podían ser fácilmente manipulados, la tecnología no estaba al alcance de todos y las represiones pasaban por desapercibido, y en un México actual donde aún y teniendo las pruebas en las manos servidores o figuras públicas con peso político de un día a otro ya no tienen procesos legales en su contra, es fácil pensar que todo sigue y seguirá igual y es mejor hacerse a un lado, pero no es en este caso lo fácil lo que te lleva al objetivo deseado, que por mayoría nos consta se basa en construir un mejor Estado.

Como nos dice Elena Favilli “a todas las niñas rebeldes del mundo”: sueñen en grande, aspiren a más, luchen con fuerza y, ante la duda, recuerden esto, tienen razón.

Seamos todos ciudadanos rebeldes, recordemos que la juventud se determina por estado de ánimo y no por número, que nuestro país vale mucho más que unas cuantas acciones de sólo unos cuantos, que la perseverancia alcanza lo inimaginable y que las voces no se callan, se nutren con el conocimiento y experiencias de un conjunto para llevar del decir a un hacer que sea el que desarrolle nuestro entorno.

Tenemos razón en exigir, en hacer valer nuestro derecho a ver un país, Estado y municipio próspero, pero también tenemos la oportunidad de participar, de crear y proponer, de ser nosotras, las personas, las que con nuestras acciones e iniciativa seamos los factores de cambio en nuestro alrededor, recordando que es la colectividad la que ocasionará que la política sea regresada a las manos de todas y todos.

Baja California tú espérate tantito

230 millones 353 mil 628 pesos es lo que el Estado de Jalisco reducirá de financiamiento a partidos políticos este año.

El Instituto Estatal de Participación Ciudadana de Jalisco (Instituto Estatal Electoral en Baja California) anunció el pasado 15 de agosto que gracias a la aplicación de la fórmula de #SinVotoNoHayDinero, los recursos a los partidos se reducirán dos terceras partes comparados con el gasto de 330 millones que ejercieron en el último año no electoral que se usó la anterior fórmula.

La iniciativa fue aprobada en Jalisco el 31 de mayo del 2017 y avalada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación en agosto del mismo año para que esta misma pudiera ser replicada en todos los Estados de la República Mexicana.

Y ahí y así es como comienza el trayecto de #SinVotoNoHayDinero en Baja California, donde se presentó como iniciativa ciudadana al Congreso del Estado, y después de aplausos de aprobación y palmadas en la espalda de nuestros diputados, después de unos meses consideraron que para Baja California no era procedente, y es que por alguna razón que muchos todavía no entendemos, nuestro Congreso local pretende tener mayor conocimiento de la constitucionalidad de las normas que nuestro Máximo Tribunal Constitucional del país, la Suprema Corte.

Perdamos el miedo a innovar, a fomentar, crear, promover y aprobar iniciativas que aporten al desarrollo de nuestro Estado. Dejar atrás el tomar decisiones para construir política para unos cuantos, y tomarlas para construir una política en donde quepamos todos y todas. Dejemos de seguir permitiendo que nuestros representantes nos sigan diciendo, Baja California, tú espérate tantito.

PD: Cabe recordar que aquí en Baja California la iniciativa fue turnada a las Comisiones de Reforma del Estado y Jurisdiccional y Gobernación, Legislación y Puntos Constitucionales, una presidida por Bernardo Padilla Muñoz, y otra por Andrés de la Rosa Anaya.

Derecho ciudadano vestido de moda

Transparencia y rendición de cuentas, el discurso “de moda” de los últimos años, sin embargo será una moda para algunos, pero es un derecho para todos.

Hablar de transparencia, rendición de cuentas, acceso a la información y combate a la corrupción es fácil, pero a las palabras se las lleva el viento, y los que nos quedamos con el anhelo de ver un fruto que a penas y se sembró, somos nosotras, las personas.

El espíritu de unidad se fortalece entre los diferentes sectores que luchamos en contra de la corrupción, gracias a la movilización constante de la ciudadanía, seguimos y seguiremos defendiendo la transparencia y rendición de cuentas, pues la corrupción es un acto de cobardía en contra de la ciudadanía y en esta lucha hemos demostrado que la dignidad puede derrotar la ignorancia y el autismo político.

Lo que está en juego es nuestro Estado, nuestro futuro y el de las futuras generaciones, pongámosle un fin a todos los que de boca prometen y de acto fomentan y toleran la espiral de corrupción e impunidad de todos los niveles de gobierno.

Busquemos rediseñar y reconquistar el diálogo y el debate en busca de la verdad, y aunque para algunos actores políticos, la participación de las personas lo vean como una amenaza, el mensaje es claro, quienes pretenden aprovechar cualquier coyuntura para convertirnos en una sociedad dócil y claudicante, no lo lograrán, pues en Baja California sabemos quiénes somos y a dónde vamos.

Es muy importante que como ciudadanos seamos juntos la pieza central en la reconstrucción del tejido social que necesitamos y el muro de contención a la corrupción social que tanto nos afecta. Baja California no es de unos cuantos, Baja California es de todos, y que no se nos

olvide que la verdadera lucha no es por el poder, sino por el poder servir.

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