Uncategorized

Abriremos los espacios

Las consecuencias de no abrirnos los espacios, de seguir secuestrando la política y de levantar cada vez más muros entre sociedad y gobierno, apostando al cansancio de las personas por participar, se ve reflejado en las crisis de los últimos meses.

Hace ya más de seis años que hemos estado impulsando el que las personas tengamos una silla en la mesa en la toma de decisiones competentes a la transparencia, rendición de cuentas, acceso a la información y combate a la corrupción de nuestro Estado. A través de iniciativas, estudios de investigación, pero sobre todo mucha participación ciudadana, hemos abierto un poco los espacios para que se nos pueda escuchar. Sin embargo seguimos enfrentándonos a una clase política que no acepta la participación de las personas, que sigue queriendo tomar las decisiones sólo para el beneficio de unos y no para el de todos.

Adolfo Solís Farías, especialista fiscal y analista económico, hace unos meses informó que Baja California se encuentra en el primer lugar en corrupción del país más corrupto de los 34 países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), y eso es sólo el reflejo de lo que sucede cuando no se escucha y respeta la voz y propuestas de las personas.

Con el tiempo, a través de la participación constante hemos construido comunidad, nos hemos dado cuenta que es a través de la sociedad civil organizada y mediante la presión social como podremos lograr nuestros objetivos, y somos estas mismas personas y muchísimas más la que ya no permitiremos que se sigan cerrando las puertas de las instituciones.

Nosotras, las personas, ya no somos las mismas, y como generación, por más que nos construyan muros y no nos quieran dejar ingresar a las instituciones para construir en conjunto, sociedad y gobierno, el Estado que todos tenemos el deseo de ver, impulsaremos y derribaremos con ideas, propuestas y educación cualquier muro y síntoma de viejas prácticas, pues abriremos los espacios, con el único fin de recuperar y construir la política que nos pertenece, poniéndola al alcance de todos, y no en las manos de unos cuantos.

Juventud de pie

La juventud nos ponemos de pie y levantamos la mano para combatir a todos aquellos que siguen creyendo que la corrupción es cultural. Sin duda es una de las maneras más sencillas de justificarse para no hacer frente a la cuna de todos los males que nos aqueja en la sociedad. Sin embargo, las personas sabemos que la corrupción no corre en nuestras venas, ni mucho menos se acerca a nuestra cultura.

Lamentablemente la corrupción es un mal que aqueja al mundo entero, a unos más que otros, pero ninguno queda exento. Acorde a los índices de percepción de corrupción de Transparencia Internacional, en 2017 México fue posicionado en el lugar 135 de 180 países alrededor del mundo, siendo el 180 el peor calificado.

Existen diferentes organismos internacionales especializados en la lucha anticorrupción, es esencial que como ciudadanía nos informemos sobre su existencia y sus acciones para poder trabajar en conjunto por la misma visión y objetivos. Uno de ellos el Centro de Estado de Derecho y Lucha Contra la Corrupción (ROLACC, en inglés), se creó en 2013, trabaja en cooperación con instituciones nacionales, regionales e internacionales para incrementar el Estado de Derecho, el buen gobierno y combatir la corrupción, y está asociada con la oficina especializada en el combate a la corrupción de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

La estrategia de dicho centro promueve la participación activa para fortalecer la integridad, transparencia y el Estado de Derecho acorde a los estándares internacionales y las mejores prácticas en este campo. Trabaja para contribuir directamente con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la ONU, enfocándose particularmente en el Objetivo 16 “Promover sociedades, justas, pacíficas e inclusivas”,

Actualmente, presiden la Asociación Internacional de Autoridades Anticorrupción (IAACA por sus siglas en inglés), una organización anticorrupción independiente y no política establecida en el 2006 para promover y apoyar la implementación de la Convención de las Naciones Unidas en Contra de la Corrupción (UNCAC, por sus siglas en inglés).

En el combate a la corrupción, no estamos solos, y como jóvenes no aceptamos el que la “cultura” de la corrupción se encuentra en cada rincón del mundo, nos comprometemos a que la herencia de corrupción que nos han dejado pasadas generaciones, ya no será la misma que tengan que enfrentar las que están por venir. Trabajaremos y construiremos en equipo, con organismos nacionales e internacionales, el camino para vivir en un mundo, y sobre todo un México libre de corrupción, pues no seremos la generación que se caracterice por haber vivido bajo los estragos de la corrupción, sino por haberla combatido.

Reconocimiento a las personas

Es increíble lo que poco a poco las personas hemos construido, lo que hace 06 años comenzó con ideas y pequeñas iniciativas hasta hoy que logramos llegar a nivel mundial.

El pasado 07 de diciembre en la ciudad de Kuala Lumpur, Malasia, tuve el privilegio de ser la primer Mexicana en recibir de manos del Rey de Qatar Tamim Bin Hamad Al Thani, de la ONU a través de su oficina especializada en el combate a la corrupción representada por el Sr. Yury Dedotov, del Presidente del Centro de Estado de Derecho y Lucha Contra la Corrupción (ROLACC, en inglés) el Dr. Ali Bin Fetais, y del Primer Ministro de Malasia el Dr. Mahathir Bin Mohamad el “Reconocimiento Internacional a la Excelencia en la Lucha en Contra de la Corrupción en la categoría Compromiso de la Juventud”. El premio se otorga en la semana de celebración del Día Internacional contra la Corrupción, en reconocimiento y apreciación a individuos y agrupaciones que se han dedicado a trabajar en pro del combate a la corrupción.

Este reconocimiento es para muchísimas personas, muchísimos valientes con los que hemos compartido momentos, ideas e ilusiones, jóvenes y personas maravillosas con las que nos hemos contagiado de alegría, de entusiasmo y que en trabajo de equipo hemos caminado de la mano hacia un futuro en el que todos creemos.

Nos queda claro que hace falta mucho por lograr, que esto apenas es el comienzo y que a partir de hoy nuestro compromiso es aún más fuerte. Gracias por hacernos saber que en esta lucha no estamos solos, y que somos muchos, y cada vez más, los que no permitiremos que la corrupción nos siga robando el futuro a nuestra y las futuras generaciones.

La oscuridad de la corrupción no prevalecerá ante la luz de las personas, son años los que a través del diálogo y la acción hemos insistido en abrir los espacios para que como ciudadanía seamos escuchada, valorada y tomada en cuenta en las decisiones de nuestro Estado. Hemos avanzado, sin embargo el camino es largo y el tiempo es corto, “La auténtica noche no es el silencio, es la ausencia de la palabra compartida y, en definitiva, la imposibilidad de soñar junto a otros, aunque no coincidamos exactamente en lo soñado.”

Los muros sí caen

Cuando una persona decide participar en política, existen diferentes muros que se van interponiendo en el camino, logrando que en vez de que la misma siga, participe y aporte algo a su comunidad, opte por alejarse y no nada más con un sentimiento de decepción, sino de hasta repugnancia.

Nos hemos acostumbrado a que los muros existen, a que el costo de participar en política es muy alto, pues o tienes que tener influencias en las “altas esferas”, tienes que tener una gran cantidad de dinero, o tienes que dedicar tu vida entera en estar dentro de la política. Para poder llegar a ser una persona que tome decisiones y ver ejercer tus ideas y proyectos, tienes que afiliarte a un partido político, poco a poco ir escalando en bajo perfil, y tal vez, un día, podrás tener un lugar en la mesa.

El modelo de ejercer la política está diseñado para que le debas tu puesto a un grupo político y no a las personas que representas, sin embargo, las cosas no tienen por qué ser así, las personas que estamos entusiasmadas por participar, con proyectos en mano y con todo el deseo de ver prosperar nuestro Estado, ya no tenemos porqué seguir un modelo de política diseñado hace cientos de años, tenemos que renovar y rediseñar, a través de la tecnología, la manera en que ejercemos nuestra democracia: “Somos ciudadanos del siglo XXI, haciendo nuestro mejor esfuerzo por interactuar con instituciones diseñadas en el siglo XIX, que están basadas en una tecnología del siglo XV”.

La democracia no trata de una competencia cada cierto tiempo, de una lucha de poder que sólo escucha y deja participar cada par de años, sino trata de una participación ciudadana constante, de un sano debate público de ideas en donde todos podamos participar en la toma de decisiones de nuestros representantes. Para ello, no sólo se tiene que tener la voluntad de abrirnos las puertas a las personas, sino de un trabajo de ciudadanización de la información, pues el lenguaje que se utiliza está cifrado para el entendimiento de unos pocos, está hecho para abogados por abogados, dejando fuera de opinión a gran parte de la ciudadanía.

En una época en donde las barreras de comunicación para comunicarnos a diferentes partes del mundo son inexistentes, no podemos permitir que éstas mismas sí existan para comunicarnos entre nosotros, y que siga existiendo esta brecha entre sociedad y gobierno.

Nuestro sistema político se mantiene igual por los últimos 200 años, es un sistema donde podemos elegir autoridades, pero nos mantienen completamente alejadas, pero nosotras ya no somos las mismas, somos personas con ideas, motivadas a participar y derribar los muros que nos quieran interponer para hacer el cambio que queremos ver, personas que ya no vamos a permitir que lleguen políticos que sus decisiones sean viciadas por pocos, y no para el beneficio de muchos, de nosotras, las personas.

Transparencia

La corrupción es una práctica que tiene muchísimos años, provocada por la ignorancia y falta de preparación de nuestros representantes.

La desigualdad, la pobreza, la falta de acceso a la educación, a los servicios de salud, al empleo digno o a la alimentación y los niveles de injusticia, corrupción e impunidad, son hechos que debemos asumir que existen, que nos preocupan y que nos ocupan, y debemos ser nosotras, las personas, las que recuperemos el futuro, lo transformemos en uno más alentador y alcancemos un progreso donde lo humano y lo social sean verdaderamente lo importante.

Nuestro objetivo no puede hacerse a un lado nunca, como jóvenes, de edad y de corazón, estamos convencidos que tanto la transparencia y la rendición de cuentas contribuyen a que los gobiernos y las fuerzas políticas incluyan en sus agendas los temas que más afectan a nuestra sociedad, que la razón y el conocimiento sean poderosos instrumentos para favorecer el cambio social, para que se acuerden políticas públicas que favorezcan a la comunidad en general y no a unos cuantos. Nuestra responsabilidad social es unidos transformar la indignación social por la corrupción en un esfuerzo productivo para formar gobiernos más honestos.

Los bajacalifornianos requerimos de la participación ciudadana, tenemos que pensar, decidir y actuar, y vamos por más. Si de alguna manera vamos a mejorar las propuestas de solución a los problemas de corrupción que tenemos en México, va a ser con una ciudadanía más activa, más participativa a favor de los temas de transparencia y rendición de cuentas. Estoy convencida de que si no lo hacemos integralmente, toda esa transformación, todo ese cambio y todo ese apoyo al tema de la transparencia y rendición de cuentas habrá sido en vano.

Una comunidad debe tener la libertad para pensar, para decidir, discutir y debatir de manera inteligente e informada nuestros derechos, tenemos que convencer a nuestros poderes públicos y a las estructuras propias de la sociedad, que se trata de una inversión inteligente y redituable para la propia sociedad.

La participación de las personas no es de enfrentamientos, no es de diferencias y desencuentros, el tema es cómo articular las capacidades y las posibilidades de las estructuras diversas de la creación de nuevas políticas públicas que se apliquen a las necesidades de nuestra sociedad.

Quiero reiterar que la transparencia es crucial para que Baja California transite en la verdad, no en el discurso, no en la palabra, Baja California debe caminar hacia una sociedad que nos garantice un futuro a nosotros los jóvenes y las futuras generaciones.

Tierra de migrantes

Más de mil millones de personas se han movilizado entre las regiones de sus propios países, con la misma incertidumbre de un migrante de otra nacionalidad. Desde el año 2000 a la fecha, han muerto más de 60,000 personas en el mundo en búsqueda de la migración o refugio, y frecuentemente, son demonizados o atacados.

Cada vez que un migrante llega o pasa por nuestro hogar, tenemos la oportunidad de demostrarle quiénes somos, de dónde venimos, cuáles son los valores que nos caracterizan y enseñarles, con el ejemplo, a valorar y respetar el lugar en donde se encuentran.

Las normas son reglas que se deben seguir o a que se deben ajustar las conductas, tareas, actividades, etc, y las normas que nos rigen como sociedad se crean a través de nuestra historia, costumbres y valores. Si una persona no conoce la norma, y sobre todo, si la misma no se ejerce, difícilmente podrá adaptarse y convivir en armonía en la comunidad en donde se encuentra. Es nuestra tarea, como seres humanos, no repudiar, odiar y rechazar, sino enseñar y educar, logrando así, el respeto mutuo. Demostremos a cada visitante que somos una sociedad fuerte, unida, construida por personas que llegaron como migrantes y formaron una comunidad caracterizada por sus valores y humanidad.

Todo individuo tenemos el derecho de buscar una mejor calidad de vida, cada uno de nosotros somos personas llenas de talento, con la capacidad no sólo de progresar en lo individual, sino de trabajar en lo colectivo y lograr vivir con la tranquilidad de, que estemos en el rincón que estemos del mundo, vivir con la tranquilidad de sentirnos en comunidad y estar protegidos de todo aquél que piense que puede irrumpir nuestra armonía.

Los retos como sociedad siempre estarán presentes, y los mismos se repetirán en la misma o en diversas formas, hasta que en conjunto, como sociedad civil organizada, aprendamos a dominarlos y seguir adelante, con la intención de ocuparnos por progresar hacia una nueva etapa de prosperidad y no lo contrario.

La diversidad no es de enfrentamientos y desencuentros, sino una oportunidad de crecimiento en lo individual y lo grupal. El momento en que entendamos que las personas, sean de la nacionalidad, género, color y edad que sean, no son una amenaza, sino un camino hacia la construcción de un mundo donde quebremos las brechas de desigualdad y en donde quepamos todos y todas, es el momento en el que trascenderemos no sólo como sociedad, sino como humanidad.

Transparencia

La corrupción es una práctica que tiene muchísimos años, provocada por la ignorancia y falta de preparación de nuestros representantes.

La desigualdad, la pobreza, la falta de acceso a la educación, a los servicios de salud, al empleo digno o a la alimentación y los niveles de injusticia, corrupción e impunidad, son hechos que debemos asumir que existen, que nos preocupan y que nos ocupan, y debemos ser nosotras, las personas, las que recuperemos el futuro, lo transformemos en uno más alentador y alcancemos un progreso donde lo humano y lo social sean verdaderamente lo importante.

Nuestro objetivo no puede hacerse a un lado nunca, como jóvenes, de edad y de corazón, estamos convencidos que tanto la transparencia y la rendición de cuentas contribuyen a que los gobiernos y las fuerzas políticas incluyan en sus agendas los temas que más afectan a nuestra sociedad, que la razón y el conocimiento sean poderosos instrumentos para favorecer el cambio social, para que se acuerden políticas públicas que favorezcan a la comunidad en general y no a unos cuantos. Nuestra responsabilidad social es unidos transformar la indignación social por la corrupción en un esfuerzo productivo para formar gobiernos más honestos.

Los bajacalifornianos requerimos de la participación ciudadana, tenemos que pensar, decidir y actuar, y vamos por más. Si de alguna manera vamos a mejorar las propuestas de solución a los problemas de corrupción que tenemos en México, va a ser con una ciudadanía más activa, más participativa a favor de los temas de transparencia y rendición de cuentas. Estoy convencida de que si no lo hacemos integralmente, toda esa transformación, todo ese cambio y todo ese apoyo al tema de la transparencia y rendición de cuentas habrá sido en vano.

Una comunidad debe tener la libertad para pensar, para decidir, discutir y debatir de manera inteligente e informada nuestros derechos, tenemos que convencer a nuestros poderes públicos y a las estructuras propias de la sociedad, que se trata de una inversión inteligente y redituable para la propia sociedad.

La participación de las personas no es de enfrentamientos, no es de diferencias y desencuentros, el tema es cómo articular las capacidades y las posibilidades de las estructuras diversas de la creación de nuevas políticas públicas que se apliquen a las necesidades de nuestra sociedad.

Quiero reiterar que la transparencia es crucial para que Baja California transite en la verdad, no en el discurso, no en la palabra, Baja California debe caminar hacia una sociedad que nos garantice un futuro a nosotros los jóvenes y las futuras generaciones.

Incertidumbre

Colocar en incertidumbre… clásica estrategia para el desprestigio.

Así ha sido nuestra política durante décadas, se ha colocado en incertidumbre su integridad y ha desprestigiado su naturaleza, alejando a las personas de su ejercicio y dejándola en manos de unos pocos.

A través del desprestigio, se han empeñado en hacernos creer que la corrupción es parte de nuestra cultura, sin embargo no nacemos con la corrupción corriendo en nuestras venas, es nuestro deber y obligación demostrar que somos y seremos el reflejo de la sociedad que construyamos. Podremos haber nacido en un país donde su historia marca impunidad, desigualdad y corrupción, pero en nuestras manos está el fomentar la cultura, los valores, las costumbres y los principios que nos dan identidad, pero sobre todo desarrollar nuestro sentido de pertenencia. Eso nos definirá como jóvenes y personas con raíces fuertes y que independientemente de lo que veamos, leamos o vivamos en nuestro entorno, crezcamos en un ambiente honesto, de respeto y humildad, donde la crítica hacia el poder no sea de sillón sino de acción.

Vivimos en un mundo atrapado por las crisis más diversas: la financiera, la política, la social y la de valores. Tengamos la visión y el coraje de hacer realidad una comunidad cuya vocación y pasión sea el conocimiento; una sociedad unida por los valores y tradiciones, orgullosa de su historia y con un fuerte compromiso con las nuevas generaciones. Lo que Baja California necesita es que propongamos ideas concretas, razonables, que recojan nuestros puntos de vista que se puedan llevar a la práctica y contribuir a dar forma a un nuevo modelo de política. Estoy convencida de que en la sabiduría y el conocimiento está el secreto de la humanidad, el secreto de ser mejores, de construir nuestros ideales y de dejar atrás la apatía, de despertar y luchar por lo que nos merecemos, por el futuro que queremos.

Como jóvenes hemos sostenido y reiterado que sin participación ciudadana nuestras generaciones no tendremos un porvenir alentador, sin expresar nuestras opiniones perderemos dignidad y no concretaremos los objetivos que requerimos para vivir en libertad y con democracia.

Haced política

“Jóvenes, haced política. Porque si no lo hacéis, alguien lo hará por vosotros. Y probablemente, contra vosotros”.

Hoy en día tenemos dos opciones, seguir fomentando a nuestras futuras generaciones que la política es corrupción, guerra sucia e impunidad, o demostrarles el verdadero significado de la política, lo que el trabajo en equipo y la voluntad pueden realizar, el resultado por seguir nuestros ideales y descubrir la capacidad de las personas y lo que pueden alcanzar al descubrir sus talentos y ejercerlos por el bien de la comunidad.

Son varias ya las ocasiones en que un grupo de jóvenes hemos tenido la oportunidad de platicar en diferentes preparatorias, universidades y con grupos de la sociedad civil, de tanto lo que se ha realizado, como lo más importante, lo que viene por desarrollar y lo que cada una de nosotras, las personas, podemos hacer en lo individual para nuestro desarrollo, con el fin de recuperar la política de nuestra Entidad.

Replicar y multiplicar las acciones de lo que genera una política hecha con alegría y cariño, enseñar a nuestras autoridades, con el ejemplo, que la palabra y la acción deben de ser congruentes con el discurso, con el fin de recuperar la confianza y ganas de participar de las personas.

De “lo mal que están las cosas” podemos hablar horas y se nos seguirán pasando los años, pues no nos cabe duda que desgraciadamente cada uno de nosotros hemos sido víctima de una historia de corrupción, sin embargo los jóvenes sabemos lo que nos han hecho creer que es la política pero también sabemos que la podemos recuperar, que la podemos ejercer y demostrar que podemos revertir el lastre de corrupción que se nos ha heredado.

Ni la política ni la juventud están perdidas, a ambas hay que darles un motivo por el qué esforzarse y descubrir su pasión. Dejemos atrás lo que nos han contado y atrevámonos a ser nosotros los causantes del México anhelado. Perdamos el miedo de salir a la calle a construir y encaminar a las actuales y nuevas generaciones en la formación de ciudadanos demostrando que aquí, hagamos lo que hagamos, y porque lo estamos haciendo, sí pasa, y pasará mucho.

No todo está perdido

Decía un filósofo francés que la historia es la novela de los hechos, y la novela es la historia de los sentimientos. Del Sistema Estatal Anticorrupción debemos de hacer lo primero, y no permitir que suceda lo segundo.

El Sistema Estatal Anticorrupción de Baja California no nace en el Estado, sino un año anterior a su implementación con la creación, difusión y entrega de la iniciativa ciudadana de Ley #3de3, una iniciativa anticorrupción de la sociedad civil mexicana, impulsada por Transparencia Mexicana y el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) que busca transformar la indignación social por la corrupción en un esfuerzo constructivo para forjar gobiernos más honestos, y que fue la entrada de la ciudadanía para la creación del Sistema Nacional Anticorrupción.

Para muchos sonará fácil, pero fuimos miles de ciudadanos, y cientos de jóvenes específicamente en el Estado de Baja California los que nos levantamos para hacer de lo anterior una realidad, y que no nos quedamos con los brazos cruzados cuando fue el momento de implementar el Sistema en nuestro Estado, pues estamos convencidos de que el día de mañana no queremos voltear a ver a las nuevas generaciones, y tener que contarle que la herencia de corrupción que se nos dejó, seguirá siendo tema de debate en sus mesas diarias.

Se logró construir un Sistema Estatal, a diferencia de todos los demás Estados de la República, con muchas bondades, pero que desgraciadamente con una penosa convocatoria que terminó en una casi nula participación, ha dado una impresión de condena al fracaso.

Sin embargo no todo está perdido, pues el espíritu del Sistema Estatal Anticorrupción es su máxima ciudadanización, y aunque muchos así lo quisieran, la misma no se termina en elegir y tener quince integrantes de un Comité de Participación Ciudadana, pues si bien en teoría deberían ser nuestros representantes dentro del Sistema, eso no nos va a callar a cada una de nosotras, las personas que no permitiremos que la impunidad siga imperando en nuestro Estado, y mucho menos a todas aquellas que no estuvimos de acuerdo en un principio y seguimos en desacuerdo con la alta cantidad de integrantes del mencionado Comité y su goce de sueldo.

A algunos de los actuales integrantes de este Sistema y a los que vienen no permitiremos que se les olvide lo más importante, el origen de su creación, que si bien entendemos podrán no conocerlo, pues cuando no había sueldo o nombramientos no los vimos muy activos, habemos muchos que constantemente se los vamos a recordar, así como recordarles que la única pelea que debe de existir y que deben demostrar con hechos, es la realizada en contra de la corrupción.

Scroll to top